sábado, 29 de noviembre de 2014

La misión secreta tras el hallazgo de los restos del Titanic

Lo que se creía saber acerca del descubrimiento de los restos del RMS Titanic por el gran oceanógrafo Robert Ballard, es tan solo y nunca mejor dicho, la punta del iceberg. Ballard, realizaba paralelamente otra investigación clandestina para la marina estadounidense, con el fin de poder financiar su investigación particular, encontrar los restos del RMS Titanic. Ahora podemos conocer la historia real del descubrimiento de los restos de gran transatlántico y el secreto que se ocultaba detrás. No es sabido por todos que Robert Ballard era un excomandante de la marina norteamericana que descubrió los restos del colosal y ambicioso Titanic mientras cumplía una misión clandestina.

Robert Ballard descubrió
los restos del Titanic en
1985
El descubrimiento de los restos del Titanic comienza en 1982, Robert Ballar empieza a ser conocido por sus trabajos como oceanógrafo y geólogo, pero Ballard mantiene una pasión en su interior, un sueño por cumplir, encontrar los restos del transatlántico protagonista de la tragedia naval más importante de la historia, el Titanic. Pero la expedición que debe llevar a cabo para ello requiere un inversor con billetera grande y Ballard sabe dónde acudir en busca de ayuda. Como oficial de reserva de la marina, consigue reunirse con el Almirante que ocupa el mayor cargo de las operaciones clandestinas de la marina estadounidense. Ballard fue rotundo y conciso: “puedo salir a buscar los restos del Titanic, ¿se imagina usted a este robot descendiendo por las cubiertas del Titanic? Sería maravilloso que la gente pudiera verlo”, a lo que el Almirante respondió: “no, ¿encontrar el Titanic? Imposible!”.

La marina no estaba interesada en la expedición de Ballard, así que tuvo que buscar una manera de llamar su atención y la única manera de que pudiera ser financiado por ésta era dirigir las investigaciones que les pedía. El equipo que Ballard utiliza en su afán por encontrar el Titanic también puede recopilar información sobre todo el fondo oceánico y convenció así al Almirante de que podría ser provechoso para la marina. Robert Ballard es geólogo y oceanógrafo, cartógrafo submarino, traza mapas del fondo marino, llega a los rincones más escondidos del lecho oceánico y, además, puede recuperar objetos y muestras.

USS Thresher, el segundo submarino
de la marina estadounidense que se
perdió en los 60.

La marina no iba a financiar a Ballard en su búsqueda del Titanic, sin embargo, quiere que encuentre dos submarinos de guerra secretos que la marina estadounidense perdió: el USS Scorpion, se constató como perdido en junio de 1968 con 99 miembros de su tripulación a bordo, sus restos se encuentran al suroeste de las Islas Azores y el USS Thresher, perdido en abril de 1963 frente a las costas de New Englaterra con 129 tripulantes a bordo.

USS Scorpion, un submarino nuclear
de la marina estadounidense,
desaparecido en los años 60.

En medio de la fría guerra con los soviéticos la investigación de Ballard para la armada estadounidense debía quedar en secreto, no les interesaba que la Unión Soviética estuviera informada al respecto y quisiera husmear en su trabajo. Robert Ballard aceptó la misión, no obstante, tenía la intención de recibir algo a cambio, Ballard se puso serio y dijo: “muy bien, pero si queda algo de tiempo me gustaría utilizarlo para buscar el Titanic”. Así, la marina de Estados Unidos y Robert Ballard llegan a un acuerdo: el oceanógrafo realizará la misión de encontrar y explorar los dos submarinos perdidos, convirtiéndose así en un oficial de la marina estadounidense de nuevo. Una vez cumplida su misión, podrá tener tiempo de buscar los restos del Titanic. Robert Ballard aseguró: “el primer temor es: vaya no me financian!; el segundo temor es: Dios mío me han financiado!”

En 1983 comienza la búsqueda activa del Titanic por Robert Ballard, su equipo construye el robot que viajará al fondo marino  y las cámaras controladas remotamente para encontrar los restos del Titanic en la base operativa de Ballard.

Mientras, el texano millonario Jack Grimm y su equipo de investigadores se propone alcanzar el mismo objetivo que Ballard, por lo que compiten por ser los primeros en localizar los restos del naufragio. Entre la tensión y el temor de Ballard y su equipo, Jack Grimm aseguró a ver encontrado el Titanic, al localizar una de las hélices del gigantesco barco y esto fue un duro golpe para Robert Ballard, sin embargo, tras haber analizado concienzudamente la hélice rescatada, Ballard descubre que no se trata de una de las hélices, tan solo era una roca y fue entonces cuando comprendió que tendría su oportunidad para alcanzar su sueño, el Titanic.

"Argo", el sumergible que utilizó Ballard para encontrar
el Titanic
En julio de 1984, el robot sumergible “Argo”  desarrollado en la base operativa de Ballard está por fin preparado para su inmersión. Pero aún no tendrá ocasión de utilizarlo, el Argo ha sido construido con la financiación de la marina y antes de realizar su primera misión experimental, debe abordar una misión secreta pendiente, encontrar los submarinos estadounidenses USS Scorpion y USS Thresher.

Durante su investigación y proceso de localización del USS Thresher, Ballard se encontraba a tan solo 1.300 km de la última posición conocida del Titanic. Sin embargo, la búsqueda del Thresher le ayudará a comprobar el funcionamiento de los aparatos construidos y que después utilizará en la búsqueda del Titanic. Ballard sabía que aquel era un paso crucial en su intento por encontrar el gran transatlántico, el cual le mostraría el camino.

Localización de los restos del Titanic
La armada estadounidense deseaba encontrar los restos de los dos submarinos para asegurarse de que no había pasado nada más, nada que ellos no supieran como un ataque clandestino. La marina no solo perdió 129 de sus hombres en el USS Thresher, también una de sus más secretas tecnologías, un reactor nuclear. Incluso después de sus investigaciones, la marina nunca logró encontrarlo, Ballard sí.
Ahora Ballard ansiaba utilizar el Argo  para buscar los restos del Titanic, no obstante, la marina tenía otras prioridades a las que Robert Ballard no debía desatender, retrasando la expedición al Titanic hasta el verano siguiente.

Ballard encontró otro socio dispuesto a unirse a la investigación y que contaba con sus propios medios tecnológicos para la expedición. Utilizaban un sonar de alta frecuencia que debería localizar el casco de casi 270 metros de eslora, pero Robert Ballard se equivocaba, no encontraban el Titanic. Después de esta oportunidad solo contaba con otra ocasión para encontrar los restos del Titanic, de cumplir su sueño pero antes debía cumplir con los planes de la marina.

Robert Ballard
Robert Ballard se puso manos a la obra en la búsqueda del USS Scorpion antes de poder volver a su tan preciada investigación del Titanic. En esta ocasión, contaba con sus nuevos socios franceses, los cuales no estaban al tanto de la misión de inteligencia secreta que estaba llevando a cabo para la marina estadounidense. El USS Scorpion no solo contenía un reactor nuclear, también transportaba dos torpedos con cabezas nucleares, considerados por la marina su mejor armamento de guerra. Después de que Ballard encontrara los restos del Scorpion, a través de una seria de investigaciones se concluyó que el submarino se había hundido por la activación de su propio torpedo a bordo, que implosión y no por el ataque de un torpedo soviético, como creía hasta entonces la armada estadounidense. Sin embargo, Robert Ballard exploró la sala de torpedos, la cual estaba intacta, lo que indica que no fue la explosión del torpedo lo que hundió al submarino. Tras especular con diversas causas de su hundimiento, aún hoy, no se han podido determinar las causas de su desaparición.

El ancla de la proa del Titanic.
Ballard cumplió con su deber con la marina estadounidense. Finalizó sus investigaciones para la marina y ahora es libre de reanudar su tan anhelada expedición al Titanic.
Atendiendo a su acuerdo con la marina, Robert Ballard dispone de dos semanas para encontrar los restos del naufragio más célebre de la historia, pero ahora Ballard tiene la experiencia de las investigaciones de los dos submarinos y tenía un plan para encontrar el Titanic.


Restos del Titanic
Restos del Titanic


Ballard y sus nuevos socios franceses delimitan la zona de búsqueda en 80 km cuadrados, donde el Titanic sigue siendo una aguja en un pajar. Pero en sus anteriores investigaciones con los submarinos, Ballard encontró los restos de ambos submarinos esparcidos por el lecho marino y pensó que, tal vez, el Titanic también tendría sus restos esparcidos, y no se equivocaba. Así, Robert Ballard no utilizó el sonar en esta ocasión, pues no se disponía a encontrar el Titanic sino sus pequeños restos esparcidos a su alrededor y para ello, era mejor utilizar el Argo que disponía de cámaras y podía detectar aquello que el sonar no pudo. Los restos del Titanic se encontraban esparcidos en un área de 2 km.

Cuando tan solo le quedaban cuatro días para entregar el equipo a la marina estadounidense, los socios de Ballard distinguen algo a través de las cámaras del Argo y avisan a Ballard inmediatamente, éste bajo poco menos que rodando y cuando llegó observo en la pantalla una de las 29 majestuosas calderas que impulsaban al RMS Titanic, siguió su pista y así, Robert Ballard cumplió su sueño que, además, lo propulsó directo a la fama, al reconocimiento de su trabajo y a la brillante carrera que hoy en día posee el gran magnífico Robert Ballard, probablemente considerado hoy, el explorador marino más famoso y reconocido.

El famoso oceanógrafo y explorador marino Robert Ballard,
descubridor de los restos del RMS Titanic.
Aquí os dejo el audio del documental en Ivoox, ya que no he conseguido encontrar el documental en español.

Documental "El secreto nuclear del Titanic" de National Geographic

jueves, 27 de noviembre de 2014

La profecía del Titanic



Morgan Robertson, autor de la novela
"El naufragio del Titán"
Futilidad, o también llamado El naufragio del Titán, es un libro escrito por Morgan Robertson, en ella refleja la historia de un gran transatlántico, el más elegante y el de mayor envergadura hasta entonces conocido, que en su primera travesía entre Nueva York y Southampton, colisiona contra un iceberg en el Atlántico Norte.
Cuenta Robertson en su libro que el Titán no contaba con botes salvavidas ni para la mitad de las 2.500 personas que iban a bordo del grandioso buque, entre las cuales se encontraban las más grandes fortunas de todo el mundo y un alto número de miembros selectos de la más alta sociedad, tanto británica como estadounidense.
Bien, pues lo curioso de todo este asunto es que Morgan Robertson escribíó este libro, nada más y nada menos, que 14 años antes de que el "insumergible" Titanic estuviera ni tan siquiera construido!!



Existen una serie de similitudes entre el Titán de Robertson y el Titanic real de la White Star Line; uno de éstas similitudes acabamos de comprobarla, el nombre:
- El tamaño: el Titán 244 metros de eslora mientras que el Titanic tenía 267 metros.
- Hélices: ambos buques contaban con tres hélices para ser impulsado y dos mástiles.
- Construcción: los dos barcos contaban con un sistema de compartimentos estancos muy parecidos.
- Categorías: tanto el Titán como el Titanic fueron catalogados como "insumergibles", lujosos y supremos.
- Hundimiento: ambos naufragaron en su primer y único viaje.
- Velocidad: el Titán navegaba a 25 nudos cuando chocó contra el iceberg, el Titanic a 23 nudos.
- Botes: el Titán llevaba 24 botes de salvamento, el Titanic 20, y ninguno de los dos contaba con botes ni siquiera para la mitad de sus pasajeros a bordo.
- Lugar: ambos barcos naufragaron a unos 600 km. al sur de Terranova.


Son demasiadas coincidencias, ¿verdad?. Sin embargo, el libro de Morgan Robertson tambien contaba con algunas diferencias con respecto a lo que realmente sucedió 14 años más tarde:
- Supervivientes: en el Titán pudieron salvarse 13 personas mientras que en el Titanic fueron 711.
- Condiciones: el Titán chocó contra el iceberg en condiciones meteorológicas adversas y el Titanic colisionó en perfectas condiciones de navegación.
- Ruta: el Titán realizaba el recorrido desde Nueva York hasta Southampton, mienras que el Titanic hacía justo el recorrido contrario.

¿Cómo pudo escribir este hombre una historia que 14 años después sucedería?

No obstante, ésta no fue la única profecía de Morgan Robertson, también escribió en 1914 una novela titulada Más allá del espectro, en la que plasmó una futura guerra entre Estados Unido y Japón que comenzaría con un ataque de los japoneses hacia las propiedades estadounidenses. Similitudes atribuibles a lo sucedido en Pearl Harbor y fue escrito por Robertson 27 años antes.

Tres años después del suceso premonitorio, el 24 de Marzo de 1915, el escritor fallece por causa de una sobredosis de protiodide, yoduro de mercurio, y fue encontrado sentado en una mecedora frente a un ventanal abierto, desde donde estuvo contemplando relajadamente el movimiento de las olas del mar hasta que su vida se apagó definitivamente.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Construyendo la maqueta del Titanic!!

Mi maqueta
¿Nunca has deseado montar una maqueta del Titanic? Yo sí!! Una maqueta requiere paciencia, pulso, entrega y dedicación, pero sobre todo, precisa ganas y motivación, y el gran buque de lo sueños siempre consigue inspirarnos.

La maqueta más grande del Titanic se encuentra en Belfast, Irlanda, donde fue construido el extraordinario y peculiar barco. Titanic Belfast es un museo dedicado a la historia del barco, sus pasajeros y de los ciudadanos que lo construyeron. El museo cuenta con seis plantas en las que se pueden disfrutar de las reconstrucciones de los camarotes, las cubiertas o la sala de máquinas, además de ofrecer una visita en directo a los restos del Titanic, impresionante.

Os dejo un vídeo que he encontrado en Youtube de una preciosa maqueta del Titanic, yo ya tengo la mía!! (Esta maqueta no es la que se encuentra en Titanic Belfast)




No te quedes sin la tuya, estoy segura de que en Amazon.es conseguirás una a tu gusto y bolsillo, yo encontré la mía!!


martes, 25 de noviembre de 2014

Preciosa imagen del Titanic

Por supuesto, no es una imagen real del Titanic, se ve claramente que esta hecha a ordenador pero no me digan que no ofrece una vista realmente soberbia, mágica y portentosa. Espero que esta imagen del grandioso Titanic os llene el alma y la imaginación así como me ha cautivado a mí.

Foto de Ken Marshall

lunes, 24 de noviembre de 2014

Imaginar que paseas por aquí.. es maravilloso!!

¿Un paseo por el Titanic? Para los fanáticos del gran barco, como yo, es un sueño bajar al Titanic y poder explorarlo o nos hubiese fascinado poder pasear por la magnificencia del barco (sin hundirnos con él, claro). Para mí, este barco representa una fuerza que siempre me atrae a saber más y más sobre él y es por eso que quiero compartirlo con vosotros. Este paseo por el Titanic, cumple minimamente nuestro pequeño sueño y nos hace sentir su esencia, una vez más.


domingo, 23 de noviembre de 2014

Otra de humor titánico!!

El humor también es necesario y reir alarga la vida!! Muy bueno el meme dedicado a Di Caprio, jeje.





¿Qué tal un poco de humor?

Excelente pintura la de Leonardo di Caprio, como dato curioso y aparte de las bromas, el dibujo que Jack hace de Rose en la habitación, está siendo trazado en todo momento por James Cameron, director de la película y son sus manos las que aparecen en esta escena de la película.


A todas nos gustaría que nos dibujaran así!!! Jajajaja

Cada uno de los oficiales del Titanic

Hoy conocemos la historia de los héroes del Titanic, los miembros de la tripulación más importantes del barco y conoceremos la visión de aquella trágica noche de cada uno de ellos. Todos a cargo del Capitán Edward John Smith, los principales miembros asignados en el grupo de garantía eran:

Oficiales del RMS Titanic
Capitán Edward John Smith
Jefe de oficiales Henry Wilde
Primer oficial William Murdoch (del cual ya os he contado su historia en otro post, ya que debido a la polémica existente con su historia consideré que merecía un post solo para él, puedes leerlo pinchando aquí)
Segundo oficial Charles Lightoller
Tercer Herbert Pitman
Cuarto oficial Joseph Boxhall
Quinto oficial Harold Lowe
Sexto oficial James Paul Moody

Personajes que interpretan a los oficiales en la película Titanic


Cada uno de ellos es otra historia estremecedora que arroja un poco más de información sobre la noche del hundimiento y nos ayuda a entender mejor la forma de actúar desde cada punto de vista.






CAPITÁN – Edward John Smith

Fue un marino británico con mucho prestigio en la compañía naviera White Star Line debido, no solo a sus muchos años de experiencia, también por avanzar en su carrera desde el peldaño más bajo, pues comenzó su carrera a los 19 años como aprendiz en un velero. Después ascendió al cargo de cuarto oficial, una vez obtenido su certificado de Maestría de Pilotaje, y navegó en el RMS Lizzie Fennell como tal.

14 años más tarde, Edward John Smith ingresa en la White Star Line para continuar en el cargo de cuarto oficial en el SS Celtc para luego ser adjudicado al RMS Adriatic como primer oficial. A sus 37 años, era capitán en el SS Britannic, después en el SS Republic y en el SS Cufic. Así, navegó al mando de varios buques, adquiriendo experiencia comandando un barco y otro.

Año tras año y travesía tras travesía, el Capitán Edward Smith se gana a pulso, con su trabajo, 
esfuerzo y dedicación, el mando del nuevo RMS Olympic, el transatlántico de la clase Olympic de la White Star Line, el primero de los tres barcos de la clase en ser contruído, anterior al Titanic. En el quinto viaje de este buque, el Olympic choca contra un buque de guerra (véase la historia de los hermanosdel Titanic) que le ocasionó una perforación con la que pudo navegar hasta llegar al puerto, donde fue reparado.

Capitán Edward John Smith
y su personaje en la película
Titanic.
En sus entrevistas con la prensa, el Capitán Smith era cuidadoso con la imagen de la compañía White Star Line y declaró que el Olympic era un barco “insumergible” así como lo sería el RMS Titanic. Una de sus frases más patentes de la historia fue:
“Yo no puedo imaginar ninguna condición por la cual un barco actual pueda hundirse, yo no puedo concebir que algo vital pueda ocurrirle a este buque. Las construcciones modernas van más allá de eso”

En marzo de 1912, el Capitán Smith llega al puerto con el Olympic y podía observar el nuevo RMS Titanic recién terminado. El 1 de abril, es embarcado en el Titanic, en el que se dispone a realizar las pruebas en el mar, las cuales se realizaron sin aparentes contradicciones.

El viaje inaugural del Titanic transcurre sin incidentes hasta que se cruza en su camino la gran masa de hielo que acabó con el barco en 2 horas y 40 minutos, tiempo que tardó en hundirse totalmente. Es sabido por todos, y aún más después de la película de James Cameron, que el Capitán Edward John Smith murió en el Titanic y con él se hundió no solo un gran marino británico sino un símbolo de garantía a bordo de cualquier buque de la época.


JEFE DE OFICIALES – Henry Wilde

Henry Wilde finalizó su aprendizaje en 1889 y desde entonces sirvió como tercer oficial en varios barcos como el SS Europa o el SS Brunswick, entre otros, y fue en este último en el que fue ascendido a segundo oficial. 8 años más tarde ingresa en la White Star Line donde inició su trabajo como subalterno, ascendiendo puestos a un ritmo constante sirviendo en otros barcos de la compañía como el Cufic, Tauric o Delphic. En 1910, Wilde sufre una gran tragedia en su vida al sufrir la pérdida de su esposa y de sus dos hijos gemelos.

Jefe de oficiales Henry Wilde
y su personaje en la película
Titanic
Posteriormente, en 1911, asciende a Jefe de oficiales del Olympic, donde trabajo a cargo del Capitán Smith, quienes algunos aseguran, sentía un gran aprecio por Wilde y es por ello, que aunque la compañía tenía otros planes para Wilde, el Capitán Smith solicitó su ingreso en el RMS Titanic como Jefe de oficiales, por lo que hubo una remodelación de oficiales y William Murdoch y Charles Lightoller bajaron de categoría un peldaño.

Existe la suposición de que Henry Wilde escribiera a bordo del Titanic una carta para su hermana, en la que menciona sentir un extraño sentimiento sobre el barco.

Cuando el barco chocó contra el iceberg, Wilde fue uno de los encargados de arribar los botes, alrededor de la 1:40 de la madrugada, casi todos los botes de salvamento habían sido bajados al mar. La última vez que Wilde fue visto se dirigía a estribor e intentaba soltar los botes de salvamento A y B. Existe mucha confusión con respecto a su desaparición, ya que algunos aseguran que fue Henry Wilde quien se suicidó en los últimos momentos y no el primer oficial William Murdoch o el Capitán Smith a quienes se señaló como más probable.

PRIMER OFICIAL – William Murdoch

A causa de la polémica existente con el primer oficial del Titanic William Murdoch acerca de su muerte y su actuación, dedicamos en este blog un post con su historia, léalo aquí.

SEGUNDO OFICIAL – Chales Lightoller 


Charles Lightoller, a sus 21 años, era ya un experimentado de los malvados mares, se ganó su ticket de Oficial y abandonó los buques convencionales para trabajar en barcos de vapor. Navegó en varios barcos donde, en ocasiones, tuvo que demostrar su valentía y su experiencia. En uno de sus viajes por las costas de África, Charles Lightoller casi murió de un ataque de malaria.

Segundo oficial Charles
Lightoller y su personaje
en la película Titanic

3 años después, Lightoller abandona el mar con intención de encontrar oro aprovechando la fiebre de este metal en el norte canadiense. Después se convierte en un mendigo, viajando en ferrocarriles por Canadá y obtuvo varios empleos para adquirir su pasaje de regreso a casa, Inglaterra. En 1899 llegó a su casa y en 1900 ingresa en la White Star Line como cuarto oficial. Trabajó en diferentes buques de la compañía como el Medic o el Majestic, en este último bajo las órdenes del Capitán Smith. Fue ascendido a tercer oficial en el Oceanic, después al Majestic, donde ascendió a primer oficial, tras lo cual regresó al Oceanic pero como primer oficial.


A los 38 años de edad, Lightoller embarca en el RMS Titanic y realiza las pruebas de mar como primer oficial pero el Capitán Smith ordenó que fuera Henry Wilde quien asumiera el cargo de jefe de oficiales, por lo que William Murdoch descendió a primer oficial y con él Lightoller a segundo oficial. El segundo oficial original, David Blair, fue expulsado de la tripulación y posteriormente se le culpó de llevarse la llave del armario de los prismáticos del Titanic.

La noche del hundimiento Charles Lightoller estaba a cargo de la última guardia del puente de mando hasta que el primer oficial Murdoch lo sustituyó. Lightoller se retiró a descansar en su camarote y poco después sintió la colisión, en pijama se dirigió a cubierta y al ver que nada ocurría volvió a su camarote, donde seguramente lo buscarían si necesitaban su ayuda. Minutos más tarde, el cuarto oficial Boxhall solicitó su presencia en el puente de mando. Colocándose el uniforme de la marina sobre el pijama, un abrigo y la gorra de oficial, Lightoller llegó al puente de mando. Ayudó en la evacuación de los pasajeros a los botes de salvamento y fue el oficial más estricto al cumplir la orden de “mujeres y niños primero”, no consintiendo en ningún momento que ningún hombre subiera a los botes salvavidas. Cuando el barco se estaba hundiendo y el agua hundió totalmente la proa, se sumergió en el agua y nadó hasta la cofa de los vigías, que se encontraba a nivel del agua, hasta que vio que era mejor alejarse del barco. Pero Lightoller fue succionado por uno de los ventiladores del Titanic y arrastrado por el agua, estuvo atrapado unos segundos en la rejilla del ventilador pero este expulsó una ráfaga de aire caliente que permitió a Lightoller salir a la superficie.

Nadó hasta alcanzar el desplegable B, al que varias personas estaban agarradas pero una de las gigantescas chimeneas cayó al agua y alejo tanto a las personas como a los botes. El oficial Lightoller se colocó frente a unas 30 personas en el agua, les instruyó para mantener la calma, a contrarrestar su peso con las olas y sostenerse a flote hasta que llegara la ayuda. Varios hombres permanecieron frente a Lightoller, sumergidos bajo las heladas aguas del Atlántico Norte, durante horas hasta que fueron rescatados por el RMS Carpathia. Charles Lightoller, segundo oficial a bordo del gran buque Titanic, fue el último de los supervivientes en embarcar en el Carpathia.

Tras el hundimiento del Titanic, Charles Lightoller siguió ejerciendo como oficial para la White Star Line. Fue asignado como Comandante de la Marina Real Británica durante la Primera Guerra Mundial. A los 78 años de edad, Lightoller muere a causa de una cardiopatía en marzo de 1952, su cuerpo fue incinerado.

TERCER OFICIAL – Herbert Pitman

Con 18 años, en 1895, Pitman fue por primera vez almar al ingresar en el transporte martítimo. Trabajó en varios buques de diferentes compaías, se graduó como Capitán en 1906 y poco después ingresó en la White Star Line donde sirvió como cuarto, tercer y segundo oficial en barcos como el Majestic o el Dolphin.

Herber Pitman
 A principios de 1912 Herbert Pitman es solicitado por la White Star Line para embarcar en el RMS Titanic como tercer oficial a bordo. En el momento de la gran colisión del barco contra el iceberg, Pitman se encontraba durmiendo (no profundamente) en su camarote de la Cabina de Oficiales cuando sintió y escucho el choque. Pitman se disponía a vestirse cuando fue irrumpido por el cuarto oficial Boxhall informándole de que habían colisionado contra un iceberg por la cual entraba el agua helada a borbotones. Pitman colaboró en la preparación de los botes de salvamento del lado de estribor. Tras recibir la orden de embarcar a los pasajeros en los botes, el primer oficial William Murdoch insiste en que Herbert Pitman fuera al mando del bote de salvamento número 5, donde estrechándole la mano Murdoch dijo: “Adiós, buena suerte” y fue en ese preciso instante, cuando Pitman comprendió y asumió que el Titanic iba a hundirse. 

Momento en el que el Titanic se parte en dos en la
película.
Murdoch ordenó a Pitman mantenerse cerca del barco y recoger pasajeros de las puertas de emergencia, pero éstas estaban cerradas y Pitman decidió alejarse rápidamente del barco por temor a la succión. Herbert Pitman y todos los supervivientes a bordo del bote número 5, pudieron ver el hundimiento desde unas 400 yardas de distancia y Pitman fue uno de los que afirmó que el Titanic se hundió de una sola pieza, en opinión contraria a la mayoría que dijeron que el barco se partió en dos. Cuando el barco se hundió totalmente, Pitman quiso regresar al lugar inmediatamente para recoger a más personas del agua, pero los pasajeros a bordo del bote salvavidas se negaban a volver por temor a que las personas del agua, desesperadas, volcaran el bote, por lo que Pitman abandonó la idea. Fue una determinación que torturó durante toda su vida. Pitman fue rescatado por el Carpathia junto a los demás pasajeros del bote número 5.

Tras el desastre Herbert Pitman siguió navegando en los buques de la White Star Line pero su vista empezó a fallar y descendió hasta ser auxiliar de cubierta. Pocos años después, abandonó la compañía, tras lo cual tuvo que servir como asistente de barco en la Segunda Guerra Mundial. Herbert Pitman murió a finales de 1961 a sus 84 años.

CUARTO OFICIAL – Joseph Boxhall

Fue hijo de Capitán y siguió los pasos de su padre y en 1899 embarcó por primera vez. Tras su formación y posterior trabajo realizado en la empresa de su padre, Boxhall consiguió los títulos de Capitán y Extra-capitán en 1907. Después ingresó en la White Star Line donde comenzó como cuarto oficial en buques como el Arabic u Oceanic.
Cuarto oficial Boxhall y su personaje en la película Titanic

Cuando el barco chocó, la noche del 14 de abril de 1912, Boxhall se encontraba cerca de la Cabina de Oficiales en su tiempo de descanso. Cuando oyó las tres campanadas que dieron los vigías desde la cofa del mástil, se dirigió rápidamente al puente de mando, segundos después del impacto. El Capitán Smith le ordenó examinar la parte delante del barco. Fue informado por un carpintero del barco de que se estaba inundando todo. Boxhall también fue quien calculó la posición del Titanic gracias a lo cual pudieron enviar señales de socorro. Boxhall, fue también quien vio las luces de una embarcación cercana, que sería, probablemente, el SS Californian. Intentó sin éxito llamar su atención con la lámpara Morse y bengalas artificiales.

Joseph Boxhall fue puesto al mando del bote de salvamento número 2 que bajó al agua alrededor de la 1:45 de la madrugada con 18 supervivientes a bordo (tenía capacidad para 65). Una vez que el bote estaba en el agua, Boxhall intentó alejarse del barco a la mayor brevedad posible, dado que la succión los arrastraría hasta el fondo. Sobre las 4:00 de la madrugada, Boxhall pudo divisar en la inmensidad del mar al RMS Carpathia y encendió una bengala verda para poder llevar a los botes salvavidas hasta el Carpathia. Al llegar a Nueva York, fue uno de los primeros en afirmar que había divisado otro barco en las cercanías del Titanic, poco antes de que este desapareciera.

Después de la tragedia, Boxhall continuó su trabajo en la White Star Line, sirvió en la Primera Guerra Mundial, tras lo cual volvió a la compañía naviera. Tras 41 años en alta mar, abandona la compañía para vivir de manera tranquila. Siempre se mostró contrario a relatar sus experiencias vividas en el Titanic, hasta 1962 cuando brindó una entrevista a la BBC para la adaptación al cine por parte de Walter Lord.

Murió a los 83 años de una trombosis cerebral y, cumpliendo su última voluntad, sus cenizas fueron esparcidas en el mar, justo en la posición donde se había calculado, entonces, que se encontraban los restos del Titanic, casi 50 años después del hundimiento del colosal barco.

QUINTO OFICIAL – Harold Lowe

Quinto oficial Harold Lowe y su
personaje en la película Titanic
Lowe se inició en el mar a sus 14 años y trabajó duro durante años para obtener el certificado de segundo oficial para luego conseguir el de primer oficial. En 1906 ingresó en la White Star Line, consiguió su certificado de Capitán en 1911. Sirvió en barcos de la compañía como el Baltic, el Belgic o el Tropic hasta llegar al Titanic.

Alrededor de las 11:40 de la noche del 14 de abril de 1912, Lowe estaba en su camarote durmiendo cuando el Titanic colisionó contra la oscura mole de hielo. No se percató del choque hasta pasada media hora, cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando se vistió rápidamente, cogió su revólver y se dirigió al puente. Fue ordenado a bajar los botes de salvamento número 5. Sobre la 1:30 de la madrugada todo empezaba a derrumbarse y Lowe mantuvo una conversación con el sexto oficial Moody mientras bajaban botes al mar. Creyeron conveniente que los botes salvavidas contaran con un oficial a bordo, Moody quiso convencer a Lowe de que bajara al mando de un bote y de que él bajaría en el siguiente, por lo que Lowe tomó su revólver y disparó tres veces, para evitar que los hombres, nerviosos y desesperados, abordaran el bote número 14 que estaba descendiendo y saltó hasta caer en él. Una vez a bordo del bote de salvamento indicó a los pasajeros que debían alejarse de la zona unas 150 yardas lo más rápido posible, para evitar ser succionados. El bote número 14 al cargo del quinto oficial Harold Lowe, fue el único bote salvavidas que volvió al lugar cuando el Titanic desapareció ante sus ojos y pudo rescatar del agua a cuatro hombres, uno de ellos murió poco más tarde en el bote, a lo que el oficial Lowe dijo “hemos esperado demasiado”.
Quinto oficial Harold Lowe volviendo al lugar tras el
hundimiento del Titanic.
Después del hundimiento del Tianic, Lowe volvió al Reino Unido, sirvió en la Primera Guerra Mundial, se titulo como Comandante. En 1944 fallece a causa de una hipertensión a los 61 años.

SEXTO OFICIAL – James Paul Moody

Se inició en la mar a los 14 años para realizar su formación en el barco Conway. Después fue admitido en la White Star Line y trabajó en el Oceanic junto al segundo oficial Charles Lightoller. El trabajo de sexto oficial no estaba muy bien remunerado por lo que se compensó a Moody con un camarote propio.
Sexto oficial James Paul Moody, atendiendo la llamada del vigía

James Paul Moody se encontraba en su guardia en el puente de mando, acompañado del primer oficial William Murdoch cuando el Titanic chocó con el iceberg. Fue Moody quien atendió la conocida llamada del vigía desde la cofa del mástil al puente de mando: “si, ¿qué han avistado?” a lo que el vigía Frederick Fleet gritó “¡iceberg por proa!”


Sexto oficial Moody y su
personaje en la película Titanic
Moody se entregó en la evacuación del barco y cuando se decidió que un oficial debería ir a cargo del bote, el oficial Moody cedió el mando al quinto oficial Lowe. Esto fue determinante para su destino, ya que fue visto por última vez intentando soltar el desplegable A de emergencias minutos antes del hundimiento total. No obstante, no existen pruebas que declaren con exactitud lo que le sucedió aquella noche al sexto oficial James Paul Moody, ya que de haber sido recuperado del mar, nunca fue identificado. Lo más probable, se supone, es que muriera como la mayoría de las víctimas, por hipotermia, aunque hay versiones que apuntan que la chimenea número 1 cayó sobre él en el agua. Moody murió en el Titanic a los 24 años y hay un monumento que lo conmemora en su ciudad natal.

Todos ellos fueron solicitados a asistir a las oficinas de la White Star Line, en Liverpool a las nueve de la mañana del 26 de marzo de 1912 para formar parte del nuevo transatlántico de la compañía, el cual presentaba para todos ellos una etiqueta de prestigio en su carrera náutica.


Oficinas de la compañía naviera propietaria del Titanic, White
Star Line.















sábado, 22 de noviembre de 2014

Los radiotelegrafistas del Titanic

Harold Bride y su personaje
en la película Titanic
Jack Phillips y Harold Bride fueron los radiotelegrafistas a bordo del Titanic y, por tanto, encargados de la sala Marconi del barco. Era en esta sala donde se enviaban y recibían mensajes tanto con otros barcos como con tierra y los pasajeros, sobre todo los de primera clase, deseaban enviar mensajes constantemente a sus familiares para hacerles saber que se encontraban bien.

Jack Phillips y su
personaje en Titanic
Jack Phillips nació en Surrey, Inglaterra. Realizó sus estudios en la escuela privada de Godalming e ingresó para trabajar en la oficina postal de la localidad, donde pudo aprender telegrafía. Continuó su formación académica en la Compañía Marconi de la ciudad de Seaforthe en Merseyside.
A los 19 años finaliza su formación y es admitido por la White Star Line para ocupar su primer trabajo en el barco Teutonic. Después trabajó durante algunos años como telegrafista en varios buques de la compañía como el Victorian, el Pretorian, el Campanian o el Corsican. Jack Phillips tenía 24 años cuando fue destinado a trabajar en la sala Marconi del nuevo Titanic, el barco más grande y más lujoso, y el cual aportaba nivel a su carrera como telegrafista. Fue asignado telegrafista principal del barco y tenía a Harold Bride como segundo telegrafista. Jack celebraría su 25 cumpleaños a bordo del Titanic, un día después de zarpar de Southampton.

Harold Bride nació en Londres, Inglaterra y fue el radiotelegrafista subalterno trabajando con Jack Phillips. Trabajó en el negocio de su familia para poder pagarse los estudios de operador de radio una vez finalizó la escuela primaria. Trabajó para Marconi Company como operador de radio para después trabajar en buques como el Beaverford, Lusitania y Anseim. Harold ingresó en la White Star Line como segundo readiotelegrafista junto con Jack Phillips.

Sala de telecomunicaciones del Tianic.

Durante la tarde del 13 de abril de 1912, el día anterior a la colisión del enorme barco, el telégrafo de la sala Marconi del Titanic dejó de funcionar y tuvo que ser desmontado por ambos radiotelegrafistas, lo que hizo que los mensajes de los pasajeros se acumularan en la sala. El 14 de abril, Jack Phillips estaba muy ocupado enviando mensajes personales, malhumorado por el trabajo acumulado. Pasadas las 21:30 Jack recibió una alerta de hielo por el Mesaba (un barco de vapor) en el que le informaban sobre la presencia de bloques de hielo en su ruta, pero Phillips omitió los envíos del Mesaba para continuar enviando los mensajes personales de los pasajeros a Cape Race. El operador del Mesaba insistió hasta que Phillips recibió el importante mensaje, el cual nunca fue entregado en el puente por alguna razón desconocida.

Jack, cada vez más enojado es de nuevo interrumpido alrededor de las 23:00 por otro barco, el SS Californian. Cyril Evans, el único radiotelegrafista a bordo del Californian, enviaba mensajes al Titanic, advirtiéndoles de la presencia de enormes icebergs en la zona y sobre todo en su camino, informándoles de que ellos han tenido que detener el barco por culpa del hielo. Pero Jack estaba estresado en la sala Marconi del Titanic debido a la gran cantidad de trabajo y respondió bastante alterado al radiotelegrafista del Californian: “¡Cállese, cállese, cállese, intento trabajar con Cape Race!”. Cyril Evans no perdió la paciencia rápidamente y esperó un rato la respuesta de Jack Phillips pero sobre las 23:30 apago el equipo del barco y se fue a dormir.

SS Californian, el barco que pudo salvar al Titanic
Harold Bride se había retirado temprano aquella tarde para descansar un rato en su camarote, ya que debía reemplazar a Jack Phillips a medianoche. El Titanic chocó con el iceberg a las 23:40, 10 minutos después de que el radiotelegrafista del Californian apagara su equipo, y poco después de la colisión Harold Bride despertó en su camarote y acudió, directamente, a la sala Marconi, donde a Jack diciéndole que habían chocado con algo. Inmediatamente después el Capitán Edward John Smith entraba en la sala de telecomunicaciones del Titanic ordenándole a Jack que enviara un CQD (siglas en inglés que significan "Come Quickly, Distress, “vengan rápido, problemas”) antigua alarma de socorro, a todos los barcos próximos al Titanic. Pasada la medianoche el Capitán vuelve a aparecer de nuevo en la sala de telecomunicaciones insistiendo en que enviaran señales de socorro a todos los barcos posibles. Mientras Jack Phillips enviaba mensajes a través del telégrafo, Harold se dedicó a ir al Capitán y volver a la sala Marconi, para informar sobre los barcos que se disponían a rescatar al Titanic. Como última oportunidad, el Capitán ordena enviar señales de S.O.S., la nueva llamada de socorro.

RMS Carpathia, el barco que rescató a los 706 supervivientes
del Titanic.
El Titanic consiguió comunicarse aquella noche con 5 barcos, el Mont Temple, su propio hermano casi idéntido RMS Olympic, su rescatador RMS Carpathia (sobre el que se sentó la esperanza, ya que se encontraba a 58 millas) y otros dos barcos más alejados. Al cabo de un rato, Jack se tomó un respiro y Harold tomó el mando en el telégrafo, pero Jack tardó poco en volver, desesperado por haber visto la proa del barco completamente hundida en el agua. Informó a Harold de que necesitaba urgentemente algo más de ropa y un chaleco salvavidas, mientras Harold se preparaba, Jack asumió de nuevo el cargo en el telégrafo. Eran ya las 2:00 de la madrugada del 15 de abril.

El Capitán Smith entró por última vez en la sala Marconi para informar a ambos radiotelegrafistas que su trabajo había finalizado y que ya había cumplido con su deber, ahora debían salvarse. Harold Bride tomó algo de dinero y algunas de sus pertenencias dirigiéndose a cubierta para intentar salvarse pero Jack se mantuvo trabajando frente al equipo Marconi hasta que este se descargó. Cuando la sala ya se hundía un desconocido de la tripulación del Tianic intentó sustraer el salvavidas de Jack pero Bride lo advirtió y no dejó que se fuera con el salvavidas de su compañero.

Harold Bride cayó al agua mientras intentaba soltar el bote salvavidas B, nadó hasta la superficie y subió a un bote con quince hombres a bordo, siendo todos ellos rescatados por el Carpathia la mañana siguiente. Jack Phillips hizo lo mismo y logró subir al bote desplegable B, sin embargo, no aguantó el frío de la noche y murió de hipotermia antes de que el Carpathia llegara al lugar del suceso.


Después del hundimiento, Harold Bride aseguró que Jack Phillips debía ser recordado como un héroe británico, que teniendo la posibilidad de salvar su vida, se mantuvo enviando mensajes de socorro a todos los barcos posibles hasta que el dinamo del equipo Marconi del Titanic se apagó para siempre.




El primer oficial William Murdoch

William Murdoch fue el oficial del Titanic a cargo del puente de mando cuando el supremo barco colisionó contra el iceberg la desastrosa noche del 14 de abril de 1912. Ordenó virar el barco a babor, de manera desesperada por evitar el choque contra la gigantesca masa de hielo que interrumpió el camino de majestuoso transatlántico y la de todos sus pasajeros para siempre. Pero el colosal buque viajaba a alta velocidad (22 nudos) y la distancia del bloque de hielo fue avistado demasiado cerca del barco, lo que hizo imposible esquivar la colisión e impactara con el iceberg por el lado de estribor.

Murdoch fue asignado para tomar el mando en la evacuación del barco aquella noche y durante toda la noche estuvo dedicado a llevar los botes de salvamento del lado de estribor.  Hubo gran controversia con respecto a los botes evacuados por el oficial Murdoch, ya que algunos dicen llenaba los botes salvavidas hasta la totalidad de su capacidad (60 pasajeros) mientras que los testimonios de otros supervivientes aseguran que Murdoch bajaba los botes de salvamento al agua con apenas 12 pasajeros.

Cuando comenzó la evacuación, fue el oficial William Murdoch quien aplicó la regla “mujeres y niños primero”. Posteriormente se estableció que Murdoch fue el único oficial a bordo del Titanic que dejó subir a bordo de los botes a algunos hombres.


Cuando todo comenzó a desplomarse y los pasajeros empezaban a perder los nervios con el agua rozándoles los talones (literal) Murdoch era incapaz de controlar al pasaje en el orden de subida de los botes de salvamento y tuvo que armarse de una pistola para implantar su autoridad.




  Después del hundimiento no se supo nada más acerca del primer oficial William Murdoch. Algunos miembros de la tripulación aseguran haberlo visto desatando el salvavidas plegable A cuando se hundió el puente. Otros afirmaban que Murdoch se había suicidado justo antes del momento final del Titanic. El segundo telegrafista, Harold Bride, dijo que lo vió intentando subir a un bote salvavidas y que murió en el agua y no por suicidio.


Como datos curioso, en la magnífica e impetuosa película Titanic (1997) de James Cameron, primer oficial Murdoch aceptaba el soborno de hombres millonarios deseosos de subir a bordo de un bote salvavidas y librarse así del hundimiento, es decir, se insinúa que William Murdoch era corrupto, de la misma manera en la película el oficial Murdoch se suicida pegándose un tiro en la cabeza en el borde de cubierta y cayendo por la borda en el lado de estribor. La familia de Murdoch denunció a James Cameron por incluir en la película este aspecto de la vida del primer oficial y este tuvo que pagar una indemnización a la familia del primer oficial William Murdoch.

domingo, 16 de noviembre de 2014

La historia de los vigías del Titanic, ¿la conocías?

Frederick Fleet  y Reginald Lee fueron los vigías que se encontraban en la cofa del Titanic cuando el iceberg apareció, de repente, frente a sus ojos. Otra de las historias ocultas bajo la sombra del transatlántico más polémico de todos los tiempos y que, hoy, tenemos la suerte de poder conocer.



Reginald Lee y
su personaje en la
película Titanic.
Frederick Fleet y su
personaje en la película
Titanic.
Frederick Fleet nació en Liverpool, su madre lo dejó en un orfanato cuando era pequeño y jamás conoció a su padre. Fue criado entre diversas familias de acogida hasta la edad de 12 años. A la edad de 16 años ingresó en la marina mercante, donde trabajó como vigía en el RMS Oceanic, otro de los barcos de la naviera White Star Line. En los inicios del año 1912 fue cedido al RMS Titanic.

Reginald Lee nació en Oxfordshire, tuvo una feliz infancia junto a sus padres, ambos maestros de escuela. Pero su padre falleció a los 42 años de edad y Reginald tuvo que ocuparse de sus hermanos menores. Ingresó en la Marina Mercante y posteriormente se unió a la naviera White Star Line, donde al cabo de un año fue transferido como vigía del nido de cuervos en el RMS Titanic.


Los vigías del Titanic
Imagen avistamiento del iceberg de
la película Titanic
La fatídica noche del hundimiento del Titanic, el 14 de Abril de 1912, Frederick Fleet y su compañero Reginald Lee admitían el turno de cuatro horas en la cofa del Titanic a las 22:00 h. A las 23:38 h. Frederick Fleet divisa, justo frente a la gran proa del imponente buque, una gigantesca masa negra en la oscuridad de la noche. Fleet informó dando tres campanadas de aviso y cogió el interfono de emergencias. Fue el sexto oficial Moddy quien atendió la llamada, escuchando tan solo un grito de pánico: “¡¡iceberg por proa!!”


Bote salvavidas nº 6
Pasados 20 minutos, el Capitán Smith les ordena a ambos ocupantes de la cofa que se presenten en la cubierta de botes. Frederick Fleet es asignado para encargarse de la maniobra del bote de salvamento número 6, el primer bote salvavidas del Titanic que descendió al agua. Reginald Lee fue asignado para asumir el mando del bote de salvamento número 13, que descendió al agua con 55 personas a bordo, alrededor de la 1:40 de la madrugada. Era el bote de salvamento más cargado de todos los que descendieron hasta el momento y estuvo a punto de caer sobre el bote salvavidas número 15, que se encontraba justo por debajo de éste cuando descendían por el lado de estribor.

Posteriormente, Frederick Fleet testificó que si hubiese tenido unos prismáticos en aquel momento, hubiera podido divisar el iceberg mucho antes y, por tanto, dar la alarma antes.

Bote salvavidas nº 13 a punto
de caer sobre el nº 15.
Después del hundimiento, Fleet al igual que muchos otros miembros de la tripulación que lograron sobrevivir a la tragedia, sentía vergüenza de ser superviviente dentro de la compañía y se retiró de la White Star Line el mismo año de la terrible tragedia. Sirvió en la Primera y Segunda Guerra Mundial y trabajó como obrero en los astilleros de Harland & Wolf. Pero años después, se encontraba muy arruinado económicamente y trabajó, incluso, como vendedor de periódicos.

A los 77 años de edad, Fleet pierde a su esposa y es expulsado de la casa donde vivía con su mujer a la calle. Entra en una grave depresión que lo conduce al suicidio por ahorcamiento dos meses después del fallecimiento de su esposa. 



Tras el suicidio, muchos supervivientes y personas cercanas a Fleet, aseguraban que siempre fue una gran accidentado del Titanic, desde la tragedia siempre había sentido un horrible cargo de conciencia y de culpa, por no divisar el iceberg con más tiempo, a pesar de que el Titanic, el gran barco insumergible más grande y más lujoso de todos los tiempos, no llevaba a bordo ni siquiera un par de prismáticos para los vigías. 
Lápida de Frederick Fleet, restaurada por la Sociedad Histórica
del Titanic.

Frederick Fleet descansa en paz en el cementerio de indigentes en Hollybrook en Southampton y su lápida ha estado descuidada todos estos años, hasta 1993 cuando la Sociedad Histórica del Titanic donó fondos para honorificar la persona de Frederick Fleet, considerado hoy, como un ejemplo de ciudadanía británica por el servicio prestado a su país.


Reginald Lee siguió embarcado y falleció de neumonía en alta mar. Sus restos descansan en el cementerio de Highland Road, en New Hampshire.





sábado, 15 de noviembre de 2014

Españoles a bordo del Titanic

¿Has pensado alguna vez si algún español viajó en el Titanic? ¿Si algún español formaba parte de la tripulación? Y si es así, ¿murió algún español en el Titanic? ¿Como fue? ¿Cuáles son sus historias? Hoy podemos conocer la historia de los españoles que realizaron la primera y única travesía que pudo realizar el gran buque de los sueños, desde Southampton a Nueva York, y la cual nunca conoció su destino.


SERVANDO OVIÉS

Servando Oviés
Pasajero procedente de Asturias, se dirigía a Cuba con la intención de trabajar en una tienda de textiles que regentaba un familiar en La Habana. Después de muchos años se convirtió en un empresario de prestigio y realizaba múltiples viajes a Europa para adquirir productos para su empresa. Su afición por los buques lujosos y veloces fue lo que le llevo a embarcarse en el Titanic en su vuelta a La Habana y falleció en el naufragio. Su cuerpo no fue encontrado, por lo que, posteriormente, la familia se vió obligada a demandar a la compañía naviera propietaria del barco, la White Star Line, exigiendo una indemnización millonaria por la pérdida de sus pertenecías. La familia necesitó comprar un certificado de defunción falso para que su esposa obtuviera recursos económicos.


VÍCTOR PEÑASCO Y MARÍA JOSEFA PÉREZ DE SOTO

Víctor Peñasco y M. Josefa Pérez de Soto
Ambos pertenecían a familias de la alta sociedad, bien acomodadas. Acababan de casarse y disfrutaban de una larga y distendida luna de miel, la cual duró casi dos años, cuando recibieron propaganda sobre el viaje inaugural del Titanic, el barco tan grande y tan lujoso que su supremacía jamás sería puesta en duda. El matrimonio madrileño decidió embarcarse en el Titanic para dar con este viaje punto y final a su grandiosa luna de miel. Ocupaban uno de los camarotes de primera clase y la doncella del matrimonio, Fermina Oliva, quien servía a la feliz pareja de recién casados. Pero el destino de estas tres personas unidas eran muy distintos. Fermina y la Sra. Pérez de Soto pudieron salvar sus vidas embarcando en el bote de salvamento número 8, mientras que el destino de Víctor Peñasco se empeñaba en que naufragara con el Titanic y así lo hizo. Su cuerpo jamás fue encontrado, por lo que la familia tuvo que comprar una falsificación del certificado de defunción de su esposo para que María Josefa de Soto pudiera cobrar legalmente una prestación de viudedad. La última vez que Víctor y María Josefa se vieron fue dramática e irrepetible, Víctor, no le dijo que se tranquilizara, ni que todo iba a salir bien, ni que pronto se verían, solo la observó con serenidad cuando el bote arriaba y le dijo con toda su alma al descubierto: “Pepita, que seas muy feliz”. 

Fermina Oliva


La doncella, Fermina Oliva, procedente de Uclés (Cuenca) regentaba un taller de costura en Madrid y fue contratada como acompañante de la pareja durante su luna de miel. Este trabajo la condenó, irremediablemente, a vivir la experiencia y el mal trago de intentar identificar a Víctor Peñasco entre los cadáveres rescatados del Titanic.



ENCARNACIÓN REYNALDO

Encarnación Reynaldo
junto a su hermana
(imposible saber cual de
las dos es Encarnación)


De origen malagueño, trabajaba en Inglaterra sirviendo a una familia de Gibraltar. En 1912 realiza un viaje a Nueva York del cual se desconoce si para visitar a su hermana, la cual iba a dar a luz o para afincarse en Nueva York por una larga temporada. Logró salvar su vida tras conseguir embarcar en el bote de salvamento número 9. Es un personaje que despierta cierta curiosidad entorno a los que estudian las historias del Titanic, ya que después del naufragio no se supo nada más sobre ella. (Prácticamente imposible encontrar una foto de esta figura misteriosa de las historias del Titanic)






EMILIO PALLÁS, JULIÁN PADRÓ Y LAS HERMANAS ASUNCIÓN Y FLORENTINA DURÁN

Emilio Pallás (izq.) y Julián Padró (drcha.)
Se conocieron en Barcelona y decidieron embarcar en el Titanic para dirigirse a Cuba en busca de nuevas oportunidades laborales. Ocupaban dos camarotes de segunda clase y los cuatro fueron ayudados por un pasajero argentino gracias al cual consiguieron acceder a tiempo a la cubierta y embarcar en un bote de salvamento. Asunción y Florentina lograron subir a bordo del bote número 12, mientras que Julián y Emilio tuvieron que saltar, en el último momento, en el bote número 9 cuando ya bajaba por el costado del barco. (Lamento reconoceros que no he podido encontrar ni una sola foto de las hermanas Durán)


JUAN MONRÓS

La única foto que he conseguido
encontrar de Juan Monrós
Nació en Barcelona aunque, de forma habitual, tenía su residencia ubicada en París. Fue contratado como ayudante de camarero en el grandioso “Restaurante a la carta” del gran transatlántico, el Titanic. La noche del hundimiento del barco se celebraba una cena en honor al Capitán Edward Smith tras la cual, el personal del restaurante fue retenido en el corredor de tercera clase imposibilitando su acceso a cubierta y, por tanto, a los botes de salvamento. Su cuerpo fue encontrado en un estado de avanzada descomposición y se le dio sepultura en el océano.


Juan Monrós, Víctor Peñasco y Servando Oviés fueron los tres españoles que perecieron en el Titanic. Diez personas diferentes, con diez motivos diferentes para realizar el viaje y con destinos separados aunque unidos por sus recuerdos para siempre.


El libro titulado “Los diez del Titanic” recoge con más profundidad y exactitud, tanto los hechos como las circunstancias en las que se vieron los diez pasajeros españoles que se encontraban a bordo del Titanic cuando el grandioso y supremo buque colisionó contra un iceberg, en el que 1500 personas perdieron su vida en las gélidas aguas del Atlántico Norte.



Portada del libro "Los diez del Titanic"